miércoles 2 de julio de 2008

A los periodistas

Hay una jerarquía en los productos culturales que exige tratar a los más valiosos de entre estos, es decir, los que son depositarios de un tejido de referencias más rico y denso, con ciertas precauciones para que no vean disminuido su estatus. Es decir, una armonía propedéutica para el canto que debe ser la parodia de los productos y entes de valor.

Escribir algo sin ocuparse del lenguaje es nocivo.