Dirigido a todos los que comienzan una proclama ateísta con las palabras "la religión es..." Aún a riesgo de no ser entendido, sino por quienes ya han llegado por sí mismos a verla, os quiero plantear una simple cuestión, extraída de "Verdad novelesca, mentira romántica", de R. Girard, (francés, antropólogo y filólogo).
Para vosotros rezar es un hecho absurdo, que consiste en pedirle algo a alguien inexistente, y como tal, está condenado al fracaso. Rezar supone, desde mi punto de vista, más en dar y entregar que en pedir. Es obvio: quien reza está dando su tiempo, atención y esfuerzo a ... ¿qué? Se puede rezar a muchas cosas, sí, a dioses, pero también a personas, que pueden estar vivas o muertas, ser otras o uno mismo. Pongamos que rezar a una persona significa refrescar su recuerdo en nuestra memoria, o bien meditar acerca de lo que nos une o nos separa. Me gusta ver el rezo como una meditación, como una postura en la que el hombre se recoge en sí mismo, corta con el constante torrente de estímulos externos y toma cuenta de su existencia.
Pero, y ahí es donde voy, se puede también rezar a un Dios (para mí, la religión es rezar a un Dios). Mi idea es que no hay ateos: hay sólo personas que no se dan cuenta, o no quieren caer en la cuenta, de que son creyentes. la gente se entrega a otras cosas, mucho más cercanas y tangibles, busca su solución y un modelo a seguir en ellas. Pensad bien: ¿no hay acaso devotos de productos de consumo, de las drogas, el sexo, u otras personas, hayan muerto ya, o estén aún vivas?
Esto último es lo principal (y ya acabo): devotos de personas vivas. Los religiosos solemos tener dioses, esto es, los únicos no humanos que había antes de la llegada de los extraterrestres, precisamente porque no son humanos; porque son ideales, eternos y únicos. Y, principalmente (y esto es muy primitivo, y me enorgullezco de ello, y quien se avergüence de ello por ese mismo motivo tiene un problema con sus orígenes), porque están arriba, esto es, lejos. La cuaternidad la llaman: la tierra, sus moradores, el cielo y los que ahí viven. Nunca alcanzaré a mi modelo de conducta, porque murió hace 2000 años y era Dios.
ahora pensad las consecuencias de ponerse un modelo de conducta vivo y alcanzable, ¿qué relación puede establecerse entre los dos? ¿Entre alguien que quiere ser en todo y para todo como un futbolista, una modelo, alguien rico y bonito? No quiero deternerme a describir dicha relación, puesto que la veo cada día: es occidente.
miércoles 2 de julio de 2008
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