miércoles 2 de julio de 2008

A quienes usan el argumento de la imposibilidad de la existencia de un Dios bueno

el argumento de Epicuro falla porque presupone que lo que Epicuro (o vosotros, que os hacéis eco de él) consideraba como mal corresponde a lo que Dios considera mal.

Contraargumento: para muchos, el dolor y la muerte son males, pero eso es precisamente lo que nos hace humanos. Querer una contradicción es un signo de imperfección. Si Dios existe, no es imperfecto; con lo cual no puede desear contradicciones; con lo que puede existir, ser omnipotente y a pesar de ello permitir lo que nosotros llamamos "mal".

el dolor y la muerte son necesarios para el hombre, tanto que si no, no sería hombre, sino otra cosa. Aceptar esto es de sabios, con o sin religión (yo no puedo aún). Al mismo nivel, está la libertad: Dios ha creado a los hombres libres (es una explicación muy trillada que no debería estar repitiendo). Su tarea no es ir haciendo milagros aquí y allá para que la vida sea cómoda, al contrario: la libertad es una oportunidad para que los hombres prueben su valía y fortaleza. Dios no quiere ser adorado sino por los mejores.

Tú pretendes resolver el problema del mal por la vía rápida y dices comprender lo incomprensible; yo me espero un poquito más, me otorgo un tiempo antes de vociferar. Si no, podría acabar, como algunos hacen, considerando una maldad infinita el hecho de no ser rico o guapo.