Veo que el gusto por generalizar os lleva a olvidaros de la noticia (y de la realidad). Al principio hubo un movimiento, que dio en llamarse okupa. Había gente con diferentes intereses ahí dentro, con mayor o menor sinceridad, pero la vocación de éste era rehabilitar espacios en desuso (léase fábricas abandonadas y similares), tanto para vivir en ellos como para organizar actividades. Un vistazo a las que fueron las grandes casas okupa de Barcelona confirma esto; quien okupaba bien algo grande se informaba bien en el registro de propietarios acerca del edificio.
Luego, el término se populariza entre periodistas y comienzan a llamar a simples ladrones con el mismo apelativo. Claro, así todos son delincuentes. Pues en vuestra mente esta confusión ya se ha hecho sitio, y estáis dispuestos a juzgar a todo el que ocupa. Pos fale.
Detrás de muchas okupaciones hay un ánimo sincero de evidenciar las incongruencia que supone tener una propiedad inutilizada. Lo cual está muy conectado con la crisis inmobiliaria que tanto preocupa a todo el país, incluido Menéame.
Mañana 29 de febrero huelga en Castilla-La Mancha
Hace 7 horas
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